POETRIA MINOR

O "Los Poetas Menores" de El Capaneo:
un hermano menor, pero ruidoso e inquieto,
que quiere salir a jugar...


Abrimos esta sección de poetas jóvenes y desconocidos (algunos, aun para sí mismos), que decidió retoñar de las entrañas del gigante CAPANEO, alimentándose de su POETRIA MAIOR.

Poetria, para que puedan darse cita los ejercicios de creación y traducción poética de los amigos.

"Minor", como un gesto de reverencia conmovida que hacemos hacia los grandes poetas (porque reconocemos la grandeza), pero no menor en dignidad, porque surge del mismo palpitar humano del corazón.

Un seminarium, un "semillero": una escuela de poetas y traductores...
Para cuidar a los hermanos menores.


Revista Universitaria El Capaneo




CONVIVIUM: amigos poetas

...et non impedias musicam...
Gemmula carbunculi in ornamento auri,

et concentus musicorum in convivio vini;
sicut in fabricatione aurea signum est smaragdi,

sic numerus musicorum in iucundo et moderato vino.
(Sir. 32, 5-8)


Sitios de poesía, amigos y recomendados:

ClanDestino
http://www.rivistaclandestino.com/

Davide Rondoni
http://www.daviderondoni.altervista.org/

Ibi Oculus
http://www.ibioculus.com/

Trama de Adoquines
http://www.tramadeadoquines.blogspot.com/

Morosophos
http://www.morosophos.blogspot.com/

De ‘Birte Terr
http://www.de-birte-terr.blogspot.com/

Mientras tanto http://www.de-vita.blogspot.com/

… y no interrumpas la música:
Gema de rubí en una joya de oro,
y un concierto de músicos mientras se bebe vino;
como el sello de esmeralda está engastado en el oro,
así está la música melodiosa en la dulzura del vino.
(Libro del Sirácida)

Luis Disalvo. Filigranas de lo cotidiano

Las manos de mi madre
llegan al patio desde temprano
… lo cotidiano se vuelve mágico”
(Peteco Carabajal, Como pájaros en el aire)



Desde el patio, los trazos –nublados de blanco o desnudos contra el óxido, el tizne y el cielo – esbozan la lejanía urbana y el detalle de los techos, con sus chimeneas y tanques de agua. Sobre ellos a veces se dibuja, como un sello de confirmación, el esquema de la esencia misma de lo que son: cosas fabricadas, que ahora son testigos de la luz y de las horas.












Y, al bajar, la mirada y las manos se encuentran con la ropa recién lavada del hijo recién nacido, con la soga para colgarla y el trabajo de todos los días, en ese mismo patio (que antes había sido el taller a cielo abierto, para los cuadros y el arreglo de las cosas domésticas):
“En ningún caso había pensado que podía ser fuente de inspiración para nuevos trabajos y temas. Si bien la primera imagen surgió tímidamente, con una sola posibilidad barajada, con el tiempo y el cambio de vivienda, que tenía un patio de atrás más grande, la idea fue creciendo hasta tomarla como una temática duradera en su desarrollo en el tiempo”.
“Peteco Carabajal, en su canción
Como pájaros en el aire, que homenajea a la madre en sus tareas de todos los días, relata cómo incluso la simpleza de lo cotidiano, al observarla con detenimiento, puede volverse mágica. Esta frase, tantas veces escuchada, vuelve a mi mente y sólo después de este proceso creativo logro entenderla realmente”.
(Luis Disalvo)










Una serie de objetos se ven en filigrana, como el reverso –o el fondo– de la realidad. El relieve de las cosas cotidianas es iluminado por el blanco sobrio de la tela: un balde boca abajo, una escalera, una silla de jardín, la canilla sobre una bacha, un ovillo de hilo dejado en el borde de un tragaluz, unos broches de ropa que cuelgan de la cuerda en el patio. Son los instrumentos y los pequeños lugares del trabajo de todos los días, en su descanso silencioso, observados en la profundidad de su forma.

"Y tú, hermano, ¿cuándo llegas?"

Abandona mi espacio

Abandona mi espacio
invadido por tu soledad,
es tan dulce
el silencio.

Permite que el café se enfríe
y permanece sin decir nada.

Que las velas se ahoguen en su límite
para que la luz
sólo entre por la ventana.

Déjame escribir
con las plumas del cuervo
lo que el blues le dice a mi alma.


*************************
No me has visto llegar.
Madrugada de sol.
Aliento dormido.
Es otra noche que me desvelo,
en silencio
y sin tu presencia.

*************************
Amanecerá mañana.
Llegarán innumerables
cantidades de días,
muchos más
de los que hemos vivido.

Pasará el tiempo
y la gracia será mayor,
también lo será
nuestro deseo,
el nuestro, lo será.

Mi fragilidad
es grande,
envíame un maestro
que vea la vida,
que la cante,
que no sea vana
la inmensidad del tiempo,
las jornadas inmemorables
que a veces no pido.

Hoy es temprano,
el alba aún no destella,
quiero amar
lo que ya tengo,
este bello infinito
de certeza y esperanza.

***********************

Encerrados en esta habitación
lejos de la luz.

La puerta se abre,
sola, es el viento,
no hay nadie afuera.

La soledad
se apoderó del sol
y tú, hermano,
¿cuándo llegas?.

Alberto de Jesús Goicouria

"No es igual con la alegría en la tierra devastada..."

Puro cuento

¡Que fácil es olvidarnos
De lo que vimos un día!
...no es igual con la alegría
En la tierra devastada...
¡Un camino hacia la nada
Decidimos recorrer
(Y que camino ha de ser
Si de vacío esta hecho)!
...Pero tenemos derecho
A rechazar ser felices...
¡Si no existen las perdices
Que prometían los cuentos!
¡Tantas palabras, al viento
Se nos fueron escapando
Y nos dejaron llorando
O se murieron adentro!
...Pero volvamos al cuento
No sea cosa que un dios
Un ogro o alguna voz
Nos despierte de este sueño...
¡No vaya que venga el dueño
De nuestra pobre existencia
Y quiera, con su presencia
Recordarnos estas cosas!
...Volvamos a las hermosas
Pequeñeces de la vida
Y de haber alguna herida...
¡Que la reparen los magos!
...Regresemos a los vagos
Sentimientos de verdad...
¡Y, que la felicidad
Venga aquí o se quede lejos!
Sigue amigo mi consejo
Y tendrás tu libertad
Pero...de la eternidad
Para hablarte ya soy viejo.

Lucas Pérez

En las colinas de Georgia

Aleksandr Pushkin: escrita durante su exilio en Cáucaso en 1829

En las colinas de Georgia se posa la niebla.
Corre el río ante mí.
Estoy triste y sereno. Es luminosa mi tristeza,
que está llena de ti. De ti, sólo de ti...
Y nada clama ni atormenta ni inquieta mi dolor.
El corazón arde de nuevo y ama,
que no puede vivir él sin amor.

1829



На холмах Грузии лежит ночная мгла;
Шумит Арагва предо мною.
Мне грустно и легко; печаль моя светла;
Печаль моя полна тобою,
Тобой, одной тобой... Унынья моего
Ничто не мучит, не тревожит,
И сердце вновь горит и любит - оттого,
Что не любить оно не может.
1829

T. S. Eliot: "Ash Wednesday"

I

Porque no tengo esperanza de volver otra vez
Porque no tengo esperanza
Porque no tengo esperanza de volver
Deseando el don de este hombre y la capacidad de ese hombre
Ya no me esfuerzo por esforzarme por tales cosas
(¿Por qué la vieja águila debería desplegar sus alas?)
¿Por qué debería lamentar
El poder desvanecido del reino usual?

Porque no tengo esperanza de conocer otra vez
La gloria débil de la hora positiva
Porque no pienso
Porque sé que no conoceré
El único verdadero poder transitorio
Porque no puedo beber
Ahí, donde florecen árboles, y fluyen manantiales, pues ahí no hay nada otra vez

Porque sé que el tiempo es siempre tiempo
Y el lugar es siempre y sólo lugar
Y lo que es actual es actual sólo por un tiempo
Y sólo para un lugar
Me alegro de que las cosas sean como son y
Renuncio al rostro bienaventurado
Y renuncio a la voz
Porque no puedo tener esperanza de volver otra vez
Por consiguiente me alegro, al tener que construir algo
De qué alegrarme.

Y ruego a Dios que tenga misericordia de nosotros
Y ruego que pueda olvidar
Estos asuntos que yo discuto demasiado conmigo mismo
Explico demasiado
Porque no tengo esperanza de volver otra vez
Que estas palabras respondan
Por lo que se ha hecho, para que no se vuelva a hacer
Ojalá el juicio sobre nosotros no sea muy grave

Porque estas alas ya no son alas para volar
Sino meramente aspas para batir el aire
El aire que ahora está completamente tenue y seco
Más tenue y más seco que la voluntad
Enséñanos a preocuparnos y a no preocuparnos
Enséñanos a sentarnos quietos.

Ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte
Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.

II
Señora, tres leopardos blancos estaban sentados bajo un junípero
A la fresca del día, habiéndose alimentado hasta la saciedad
De mis piernas mi corazón mi hígado y de lo que había sido contenido
En el espacio vacío de mi cerebro. Y Dios dijo
¿Vivirán estos huesos? ¿Vivirán
estos huesos? Y lo que había sido contenido
en los huesos (que ya estaban secos) dijeron gorjeando:
Por la bondad de esta Señora
Y por su amabilidad, y porque
Ella honra a la Virgen en meditación,
Brillamos con claridad. Y yo que estoy aquí desmembrado
Ofrezco mis hechos al olvido, y mi amor
A la posteridad del desierto y al fruto de la calabaza.
Es esto lo que recobra
Mis entrañas las cuerdas de mis ojos y las porciones indigeribles
Que el leopardo rechaza. La Señora se ha retirado
Con una túnica blanca, a la contemplación, con una túnica blanca.
Que la blancura de los huesos sirva de expiación para el olvido.
No hay vida en ellos. Como estoy olvidado
Y querría estar olvidado, así querría olvidar,
así devoto, concentrado en propósito. Y Dios dijo
Profetiza al viento, al viento sólo pues sólo
El viento escuchará. Y los huesos cantaron gorjeando
Con el estribillo del saltamontes, diciendo

Señora de los silencios
Calmada y agitada
Desgarrada y enterísima
Rosa de la memoria
Rosa del olvido
Exhausta y vivificante
Preocupada reposada
La única Rosa
Es ahora el Jardín
Donde todos los amores acaban
Terminan el tormento
Del amor insatisfecho
El mayor tormento
Del amor satisfecho
Fin del viaje sin fin
Hacia ningún fin
Conclusión de todo lo que
No puede ser concluido
Lenguaje sin palabra y
Palabra de ningún lenguaje
Gracia a la Madre
Por el Jardín
Donde acaba todo amor.

Bajo un junípero los huesos cantaron, dispersos y brillando
Estamos contentos de estar dispersos, nos hicimos poco bien unos a otros,
Bajo un árbol a la fresca del día, con la bendición de la arena,
Olvidándose ellos mismos y el uno del otro, unidos
En la quietud del desierto. Ésta es la tierra que os
Dividiréis por lotes. Y ni división ni unidad
Importa. Ésta es la tierra. Tenemos nuestra herencia.

III

En el primer tramo de la segunda escalera
Me volví y vi abajo
La misma forma retorcida en la baranda
Bajo el vapor en el aire fétido
Luchando con el demonio de las escaleras que reviste
La cara engañosa de la esperanza y de la desesperanza

En el segundo tramo de la segunda escalera
Los dejé retorciéndose, volviéndome abajo;
No había más rostros y la escalera estaba oscura,
Húmeda, mellada, como la boca de un viejo babeando, ya sin arreglo,
O la dentada garganta de un viejo tiburón.

En el primer tramo de la tercer escalera
Había una ventana enrejada con panza como el fruto del higo
Y más allá del espino en flor y una escena pastoral
La figura de anchas espaldas vestida de azul y verde
Encantaba el tiempo de mayo con una flauta antigua.
El cabello al viento es dulce, el cabello marrón al viento sobre la boca,
Lila y cabello marrón;
Distracción, música de la flauta, pausas y pasos de la mente sobre la tercera escalera,
Desvaneciéndose, desvaneciéndose; fuerza más allá de la esperanza y de la desesperanza.
Subiendo la tercera escalera.

Señor, no soy digno.
Señor, no soy digno.
Pero sólo di la palabra.

IV

Quién caminaba entre el violeta y el violeta
Quién caminaba entre
Los varios rangos de verdes variados
Andando de blanco y de azul, del color de María,
Hablando de cosas triviales
En ignorancia y en conocimiento del eterno dolor
Quién se movía entre los otros mientras caminaban,
Quién entonces hizo fuertes las fuentes y refrescó los manantiales

Enfrió la roca seca y afirmó la arena
En azul de espuela de caballero, azul del color de María,
Sovegna vos
[1].

Aquí están los años que caminan en medio, llevándose
Los violines y las flautas, restaurando
A una que se mueve en el tiempo entre el sueño y el despertar, vistiendo

Luz blanca plegada, revestida en derredor suyo, plegada.
Los años nuevos caminan, restaurando
A través de una clara nube de lágrimas, los años, restaurando
Con un nuevo verso la antigua rima. Redime
El tiempo. Redime
La visión no leída en el sueño superior
Cuando unicornios enjoyados arrastran el coche fúnebre dorado.

La hermana silente velada de blanco y azul,
Entre los tejos, tras el dios del jardín,
Cuya flauta es sin aliento, inclinó su cabeza e hizo un gesto pero no dijo palabra

Pero la fuente brotó y el pájaro cantó hacia abajo
Redime el tiempo, redime el sueño
El recuerdo de la palabra no oída, no dicha

Hasta que el viento sacuda mil susurros del tejo

Y después de esto nuestro exilio.

V

Si la palabra perdida está perdida, si la palabra gastada está gastada,
Si la palabra no oída, ni dicha

No es dicha, ni oída;
Sigue siendo la palabra no dicha, la Palabra no oída,
La Palabra sin palabra, la Palabra en
El mundo y para el mundo;
Y la luz brilló en la tiniebla y
Contra la Palabra el mundo inquieto aún giró
Alrededor del centro de la Palabra silenciosa.

Oh, pueblo mío, qué os he hecho.

¿Dónde se encontrará la palabra, donde resonará
La palabra? No aquí, no hay silencio suficiente
No en el mar ni en las islas, no
En tierra firme, en el desierto o en tierra de lluvia,
Para los que caminan en la tiniebla
Tanto en el día como en la noche
El tiempo justo y el lugar justo no están aquí
No hay lugar de gracia para los que evitan el rostro
No hay tiempo de alegría para los que caminan entre el ruido y niegan lo voz

¿La hermana velada rogará por
Los que caminan en la tiniebla, los que te eligieron y se te opusieron,
Los que están desgarrados en el cuerno entre estación y estación, tiempo y
Tiempo, entre
Hora y hora, palabra y palabra, poder y poder, los que esperan
En tiniebla? Rogará la hermana velada
Por los niños en la puerta
Quienes no se irán y no pueden rogar:
Ruega por los que eligieron y se oponen

Oh, pueblo mío, qué os he hecho.

La hermana velada entre los esbeltos
Tejos rogará por los que la ofenden
Y están aterrados y no pueden rendirse
Y afirmar ante el mundo y negar entre las rocas
El desierto en el jardín el jardín en el desierto
De sequía, escupiendo de la boca la reseca semilla del manzano.

Oh, pueblo mío.

VI

Aunque no tengo esperanza de volver otra vez
Aunque no tengo esperanza
Aunque no tengo esperanza de volver

Oscilando entre el beneficio y la pérdida
En este breve tránsito donde cruzan los sueños
El crepúsculo cruzado de sueños entre el nacimiento y la muerte
(Me acuso padre) aunque no deseo desear estas cosas
Desde la ancha ventana hacia la orilla de granito
Las velas blancas aún vuelan al mar, al mar volando
Alas no rotas

Y el corazón perdido se endurece y se alegra
En la lila perdida y las voces perdidas del mar
Y el espíritu débil se apresura a rebelarse
Por la inclinada vara de oro y el perdido olor del mar
Se apresura para recobrar
El grito de la codorniz y el chorlito que gira
Y el ojo ciego crea
Las formas vacías entre las puertas de marfil
Y el olor renueva el sabor salado de la tierra arenosa

Este es el tiempo de tensión entre morir y nacer
El lugar de soledad donde tres sueños cruzan
Entre rocas azules
Pero cuando las voces se agitan desde el tejo se van a la deriva
Que el otro tejo se sacuda y conteste.

Hermana bendita, madre santa, espíritu de la fuente, espíritu del
Jardín,
No permitas que nosotros nos burlemos de nosotros mismos con falsedad
Enséñanos a preocuparnos y a no preocuparnos
Enséñanos a sentarnos quietos
Aun entre estas rocas,
Nuestra paz está en Su voluntad
Y aun entre estas rocas
Hermana, madre,
Y el espíritu del río, espíritu del mar,
No permitas que yo esté separado.

Y deja que mi grito llegue hasta Ti.


Traducción: Lucas Esandi

[1] Expresión en provenzal que Dante pone en boca de Arnaut Daniel en el Purgatorio que quiere decir “acordaos”. Cf. Purg., XXVI, 147.

... sólo ahondar mis huellas de pasos dados

Secundar la pertenencia

Qué molestia esto,
cómo atrae mi atención.
Qué molesto evitarlo,
me sigue atrayendo un poco.
Y tapo el tiempo como si fuera mío.
Y tranquilidad mentirosa,
pues me vuelve a provocar esa cosa.

Salgo y está, fastidiándome,
no quiere que entienda su palabra: “estética”;
quiere que entienda el ente: “que se yo”.
No se si soy yo u otro quien quiere que comprenda,
y aunque momentos me fastidie, momentos no me importe,
“momentos” me despierta exigencia de otra visión,
diferente de la visión que me dio la gente.

Y entonces yo no soy mi jean,
eso me calma.
¡Pero yo no soy este jogging,
este jogging que uso!
Y esto no me calma.
Personas fuera de lo común me dicen, y yo comparto:
“la apariencia no hace a la persona”.

¿Y entonces me olvido?
¿Me toca pero me olvido?
Es cierto que la sociedad te exige,
¡pero yo, “sociedad”, me exijo!
¡Y yo no quiero ser “sociedad”!
¡No quiero ser ese 99,99 % que la sociedad idolatra,
pues es ella misma los nueve y el otro símbolo!

Fue cuando en mi exigencia le dije:
“¿Para qué esa pulsera?”
Y me responde:
“Un adorno que me regaló mi mamá”.
Y yo no dije lo que quería y aún no sabía bien qué decir:
“¿Para qué adornar la belleza?”

Y sin embargo, tal mi flaqueza,
hay cierta necesidad y aparento, o por lo que de animal tengo.
¿Algún día se termina algún poema?
Me vuelvo donde comencé estos pasos,
pues no puedo seguir, sólo ahondar mis huellas de pasos dados,
esperando que alguien empuje mi pierna, y a mi pie…
haga pisar terreno que ignora.


Quiere que entienda el ente: “lo que no ‘es’” (La bondad de la estética)

Fabricio dST

... aún no: el libro, Medusa airada, la detiene


El Hombre, el Libro y la Muerte

La noche anterior sus ojos se habían cerrado
Como una sombra de tormenta en el mar,
Y se sintió tan ajeno a esa lucha entre su cuerpo
el mar
Y sus ojos
las nubes cargadas de agua,
Que decidió seguirle el juego a Hypnos.

Casi sin sorpresa observaba cómo la paz
Y las visiones, lo iban asaltando parcamente;
Hasta que la pérdida de conocimiento lo indujo
Por fin, al camino del descanso;
Casi sin sorpresa respiró el insomnio a grandes bocanadas.

–No, aún no.

¿Qué hacer entonces?
Se decide por aquello que repite
Todaslasnochesdetodoslosdías
Y abre las páginas del nuevo libro.

Para las estrellas que se van,
Otras vienen acompañando al sol;
Aquél hombre no vuelve el rostro
Y pierde otro espectáculo en su plenitud.
Todavía en su mente dormida en vigilia
Se desprenden las palabras:

–No, aún no.

El libro, como Medusa airada,
Lo petrifica; y sólo se oye
Un jadeo, un ronquido
De cavilaciones, de párrafos
Lúcidos y rimas entrelazadas,
De hermosas palabras que
Lo llaman, lo alejan de allí.

–No, aún no; vuelve a resoplar sin notar que
El Sol ha caído nuevamente y la luna está ausente.

Absorto como Narciso en su reflejo,
Da vuelta otra página, la última
esta vez es la última
Y vuelve del hipnotismo con un bostezo de satisfacción.
Un vaso de agua, vistazo a la oscuridad de la sala
Por algo que lo inquieta, lo persigue sañudo y afanoso
Desde el estante, desde algún otro lugar de ese mismo lugar.

Pareciera que sí, que ahora está dispuesto,
Conforme, aguzado para el último momento
No obstante el estante y sus obras
y eso otro que está cerca.
Acaso podría tomar un baño y esperar al sol,
Quizás subir e inhalar el aire de una noche sin Luna;
Mas ya la muerte le toca el espinazo con su hálito
Y el hombre siente el desconcierto, la duda.




La Muerte ha visto el estante, ha visto sus obras;
Es entonces cuando el hombre pregunta:
–¿Ya es hora?
–No , aún no– completa la muerte tomando una
Entre sus manos de hueso y años.

M. Carignano

Vilo

I
La realidad en vilo
todas las cosas
como expectantes
de Quien
las diga
en verdad


II
Siempre en vilo
en la inminencia
de lo que ha de acontecer
–porque acontecerá nuevamente–
con un amor a esta paz
con un amor a la certeza
(inconcebible)
en medio de la guerra del mundo.

Santiago D.
(de Batalla)

..........................................



Cómo cantarte
si sos Vos
el que me está
cantando a mí
puntuando
con dolor de amor
cada cifra de la vida
cada canto
Cómo cantarte
dulzura inmodulable
hombre presente
insondable
presente siempre


Santiago D.
(de Batalla, De ´Birte Terr)

Estel y Arwen

[Arwen:]

Estel, ah Estel,
espada sombría,
en casa de mi padre
conocí mi desdicha
(amada de un mortal
en inmortales días),
y esperé tu llegada
como el alba del día.

¿Quién llenará mi copa
al final de mi vida?


(Árboles de S. Martiarena)
[Aragorn:]

Arwen, oh Arwen,
élvea hermosura,
bajo el bosque de umbras
abracé tu cintura.
¡!, ojos bellidos
de la honda tristura,
ojos me han esperado
en la espera más pura.

Namárië, oh Arwen,
Reina siempre florida,
no beberé más la copa
que tú me escancias, querida,
hasta que vuelva a beberla
contigo en el nuevo Día.

S.D.

(de "El Adiós de Aragorn", De 'Birte Terr)

T.S. Eliot. Coros de “La Roca”. Canto VIII

О Father we welcome your words.
And we will take heart for the future,
Remembering the past.
The heathen are come into thine inheritance,
And thy temple have they defiled.

Who is this that cometh from Edom?

He has trodden the wine-press alone.

There came one who spoke of the shame of Jerusalem
And the holy places defiled;
Peter the Hermit, scourging with words.
And among his hearers were a few good men,
Many who were evil,
And most who were neither.
Like all men in all places.

Some went from love of glory,
Some went who were restless and curious,
Some were rapacious and lustful.
Many left their bodies to the kites of Syria
Or sea-strewn along the routes;
Many left their souls in Syria,
Living on, sunken in moral corruption;
Many came back well broken,
Diseased and beggared, finding
A stranger at the door in possession:
Came home cracked by the sun of the East
And the seven deadly sins in Syria.

But our King did well at Acre.
And in spite of all the dishonour,
The broken standards, the broken lives,
The broken faith in one place or another,
There was something left that was more than the tales
Of old men on winter evenings.
Only the faith could have done what was good of it.
Whole faith of a few,
Part faith of many.
Not avarice, lechery, treachery,
Envy, sloth, gluttony, jealousy, pride:
It was not these that made the Crusades,
But these that unmade them.

Remember the faith that took men from home
At the call of a wandering preacher.
Our age is an age of moderate virtue
And of moderate vice
When men will not lay down the Cross
Because they will never assume it.
Yet nothing is impossible, nothing,
To men of faith and conviction.
Let us therefore make perfect our will.
О God, help us.



VIII

Oh Padre, damos la bienvenida a tus palabras.
Y reuniremos coraje para el futuro,
recordando el pasado.

Los paganos han llegado a tu heredad,
y tu templo han mancillado.

¿Quién es este que viene de Edom?

Ha pisado solo la uva en el lagar.

Vino uno que habló de la vergüenza de Jerusalén
y los santos lugares mancillados;
Pedro el Eremita, que flagelaba con palabras.
Y entre sus oyentes había unos pocos hombres buenos,
muchos que eran malos,
y los más que no eran ninguna de las dos cosas.
Como todos los hombres en todos los lugares.

Fueron algunos por amor a la gloria,
fueron algunos que eran inquietos y curiosos,
algunos eran rapaces y lascivos.
Muchos dejaron sus cuerpos a los milanos de Siria
o dispersados por el mar a lo largo de los viajes;
muchos dejaron sus almas en Siria,
continuando su vida, sumergidos en corrupción moral;
muchos volvieron bien destrozados,
enfermos y mendigantes, para encontrar
un extranjero a cargo en la puerta:
volvieron a casa cuarteados por el sol del Este
y los siete pecados mortales en Siria.

Pero nuestro Rey obró bien en Acre.
Y a pesar de todo el deshonor,
los estandartes rotos, las vidas rotas,
la fe rota en un lugar o en otro,
quedó algo que era más que relatos
de viejos en noches de invierno.
Sólo la fe pudo haber hecho lo que tuvo de bueno.
La fe entera de unos pocos,
la fe incompleta de muchos.
No la avaricia, lujuria, traición,
envidia, pereza, gula, celos, orgullo:
no fue esto lo que hizo las Cruzadas,
sino esto lo que las deshizo.

Recuerden la fe que sacó a los hombres de su casa
al clamor de un predicador errante.
Nuestra edad es una edad de virtud moderada
y de vicio moderado
en la que los hombres no depondrán la Cruz
porque nunca la asumirán.
Sin embargo, nada es imposible, nada,
para los hombres de fe y convicción.
Hagamos, por lo tanto, perfecta nuestra voluntad.
Oh Dios, ayúdanos.

T.S. Eliot: El Significado se encarnó en un momento de este tiempo que llamamos historia

Coros de “La Roca”. Canto VII

En el principio DIOS creó el mundo. Yermo y vacío. Yermo y vacío. Y la oscuridad estaba sobre la faz de lo profundo.
Y cuando hubo hombres, en sus modos diversos, lucharon en tormento hacia DIOS.

Ciega y vanamente, pues el hombre es una cosa vana, y el hombre sin DIOS es una semilla al viento: llevado de un lado a otro, sin encontrar un lugar de asentamiento y germinación.
Ellos siguieron la luz y la sombra, y la luz los condujo hacia adelante a la luz y la sombra los condujo a la oscuridad,
Rindiendo culto a serpientes y árboles, a demonios antes que a nada: clamando por vida más allá de la vida, por un éxtasis no de la carne.
Yermo y vacío. Yermo y vacío. Y oscuridad sobre la faz de lo profundo.

Y el Espíritu se movía sobre la faz del agua.
Y los hombres se volvieron hacia la luz y fueron conocidos de la luz.
Inventaron las Grandes Religiones; y las Grandes Religiones eran buenas
Y condujeron a los hombres de luz en luz, al conocimiento del Bien y del Mal.
Pero su luz estaba siempre rodeada y herida por la oscuridad
Como el aire de mares templados es perforado por el estático aliento muerto de la Corriente Ártica;
Y llegaron a un punto final, a un punto muerto agitados por un destello de vida,
Y llegaron a la marchita mirada antigua de un niño que ha muerto de hambre.
Rueda de plegarias, culto a los muertos, negación de este mundo, afirmación de ritos con significados olvidados
En la arena siempre móvil azotada por el viento, o colinas donde el viento jamás deja reposar la nieve.
Yermo y vacío. Yermo y vacío. Y oscuridad sobre la faz de lo profundo.

Entonces llegó, en un momento predeterminado, un momento en el tiempo y del tiempo,
Un momento no fuera del tiempo, sino en el tiempo, en lo que llamamos historia: partiendo, bisecando el mundo del tiempo, un momento en el tiempo pero no un momento de tiempo,
Un momento en el tiempo, pero el tiempo fue hecho a través de ese momento: pues sin el significado no hay tiempo, y ese momento del tiempo dio el significado.
Entonces pareció como si los hombres tuvieran que avanzar de la luz a la luz, en la luz de la Palabra,
A través de la Pasión y el Sacrificio, salvados a pesar de su ser negativo;
Bestiales como lo habían sido siempre, carnales, buscándose a sí mismos como siempre, egoístas y torpes como siempre,
Y aun así siempre luchando, siempre reafirmando, siempre retomando su marcha en el camino que estaba iluminado por la luz;
A menudo deteniéndose, vagabundeando, extraviándose, retrasándose, volviendo, pero jamás siguiendo otro camino.

Pero parece que ha ocurrido algo que nunca antes había ocurrido: aunque no sabemos justo cuándo, o por qué, o cómo, o dónde.
Los hombres han dejado a DIOS no por otros dioses, dicen, sino por ningún dios; y esto nunca antes había ocurrido
Que los hombres a la vez nieguen a los dioses y rindan culto a los dioses, profesando primero la Razón,
Y luego el Dinero, y el Poder, y lo que ellos llaman Vida, o Raza, o Dialéctica.
La Iglesia rechazada, la torre abatida, las campanas volteadas, ¿qué hemos de hacer
Sino quedarnos de pie con las manos vacías y las palmas hacia arriba
En una edad que avanza progresivamente hacia atrás?

VOZ DE LOS DESEMPLEADOS (lejos):
En esta tierra
Habrá un cigarrillo cada dos hombres,
Cada dos mujeres media pinta de cerveza
Amarga...


CORO:
¿Qué dice el mundo, acaso todo el mundo se desvía en autos de alta potencia por rutas secundarias?

VOZ DE LOS DESEMPLEADOS (más débil):
En esta tierra
Ningún hombre nos ha contratado...


CORO:
Yermo y vacío. Yermo y vacío. Y oscuridad sobre la faz de lo profundo.
¿Ha abandonado la Iglesia a la humanidad, o la humanidad ha abandonado a la Iglesia?
Cuando la Iglesia no es más tenida en cuenta, ni siquiera objetada, y los hombres han olvidado
A todos los dioses excepto la Usura, la Lujuria y el Poder.



In the beginning GOD created the world. Waste and void. Waste
and void. And darkness was upon the face of the deep.
And when there were men, in their various ways, they struggled
in torment towards GOD
Blindly and vainly, for man is a vain thing, and man without
GOD is a seed upon the wind: driven this way and that, and
finding no place of lodgement and germination.
They followed the light and the shadow, and the light led them
forward to light and the shadow led them to darkness,
Worshipping snakes or trees, worshipping devils rather than
nothing: crying for life beyond life, for ecstasy not of the flesh.
Waste and void. Waste and void. And darkness on the face of
the deep.

And the Spirit moved upon the face of the water.
And men who turned towards the light and were known of the
light
Invented the Higher Religions; and the Higher Religions were
good
And led men from light to light, to knowledge of Good and Evil.
But their light was ever surrounded and shot with darkness
As the air of temperate seas is pierced by the sitll dead breath
the Arctic Current;
And they came to an end, a dead end stirred with a flicker of life,
And they came to the withered ancient look of a child that has
died of starvation.
Prayer wheels, worship of the dead, denial of this world, affirma-
tion of rites with forgotten meanings
In the restless wind-whipped sand, or the hills where the wind
will not let the snow rest.
Waste and void. Waste and void. And darkness on the face of
the deep.

Then came, at a predetermined moment, a moment in time
and of time,
A moment not out of time, but in time, in what we call history:
transecting, bisecting the world of time, a moment in time
but not like a moment of time,
A moment in time but time was made through that moment:
for without the meaning there is no time, and that moment
of time gave the meaning.
Then it seemed as if men must proceed from light to light, in the
light of the Word,
Through the Passion and Sacrifice saved in spite of their negative
being;
Bestial as always before, carnal, self-seeking as always before
selfish and purblind as ever before,
Yet always struggling, always reaffirming, always resuming their
march on the way that was lit by the light;
Often halting, loitering, straying, delaying, returning, yet fol-
lowing no other way.

But it seems that something has happened that has never hap-
pened before: though we know not just when, or why, or
how, or where.
Men have left GOD not for other gods, they say, but for no god;
and this has never happened before
That men both deny gods and worship gods, professing first
Reason,
And then Money, and Power, and what they call Life, or RAce,
or Dialectic.
The Church disowned, the tower overthrown, the bells up-
turned, what have we to do
But stand with empty hands and palms turned upwards
In an age which advances progressively backwards?

VOICE OF THE UNEMPLOYED [afar off]:
In this land
There shall be one cigarette to two men,
To two women on half pint of bitter
Ale....


CHORUS:

What does th world say, does the whole world stray in
high-powered cars on a by-pass way?

VOICE OF THE UNEMPLOYED [more faintly]
In this land
No man has hired us....

CHORUS:

Waste and void. Waste and void. And darkness on the face
of the deep.
Has the Church failed mankind, or has mankind failed the
Church?
When the Church is no longer regarded, not even opposed, and
men have forgotten
All gods except Usury, Lust and Power.

T.S. Eliot: La Vida, la Muerte, y todo lo que el hombre moderno trata de olvidar

Coros de “La Roca”. Canto VI

Es difícil para aquéllos que no han conocido nunca la persecución,
Y que no han conocido nunca a un cristiano,
Creer estos relatos de persecución cristiana.

Es difícil para aquéllos que viven junto a un Banco
Dudar de la seguridad de su dinero.
Es difícil para aquéllos que viven cerca de los guardias
Creer en el triunfo de la violencia.
¿Piensan ustedes que la Fe ha conquistado el Mundo
Y que los leones ya no necesitan cuidadores?
¿Necesitan que se les diga que cualquier cosa que haya sido, puede ser todavía?
¿Necesitan que se les diga que aun esos modestos logros
De los cuales pueden vanagloriarse en el camino de la sociedad refinada
Apenas sobrevivirán a la Fe, a la cual deben su significado?
¡Hombres! Cepillen sus dientes al levantarse y al acostarse;
¡Mujeres! Limen sus uñas:
Ustedes cepillan el diente del perro y la pata del gato.
¿Por qué los hombres habrían de amar a la Iglesia? ¿Por qué habrían de amar sus leyes?
Ella les habla de la Vida y de la Muerte, y de todo aquello que quisieran olvidar.
Ella es tierna donde ellos quisieran ser duros, y dura donde a ellos les gusta ser blandos.
Ella les habla del Mal y del Pecado, y de otros hechos desagradables.
Ellos constantemente tratan de escapar
De la oscuridad de adentro y de afuera
A fuerza de soñar sistemas tan perfectos que nadie necesitará ser bueno.
Pero el hombre que es ensombrecerá
Al hombre que simula ser.
Y el Hijo del Hombre no fue crucificado de una vez por todas,
La sangre de los Mártires no fue derramada de una vez por todas,
Las vidas de los Santos no fueron dadas de una vez por todas:
Sino que el Hijo del Hombre es crucificado siempre
Y habrá Mártires y Santos.
Y si la sangre de los Mártires ha de correr sobre los peldaños
Primero debemos construir los peldaños;
Y si el Templo ha de ser demolido
Primero debemos construir el Templo.


It is hard for those who have never known persecution,
And who have never known a Christian,
To believe these tales of Christian persecution.
It is hard for those who live near a Bank
To doubt the security of their money.
It is hard for those who live near a Police Station
To believe in the triumph of violence.
Do you think that Faith has conquered the World
And that lions no longer need keepers?
Do you need to be told that whatever has been, can still be?
Do you need to be told that even such modest attainments
As you can boast in the way of polite society
Will hardly survive the Faith to which they owe their significance?
Men! polish your teeth on rising and retiring;
Women! polish your fingernails:
You polish the tooth of the dog and the talon of the cat.
Why should men love the Church? Why should they love her
laws?
She tells them of Life and Death, and of all that they would
forget.
She is tender where they would be hard, and hard where they
like to be soft.
She tells them of Evil and Sin, and other unpleasant facts.
They constantly try to escape
From the darkness outside and within
By dreaming of systems so perfect that no one will need to be
good.
But the man that is will shadow
The man that pretends to be.
And the Son of Man was not crucified once for all,
The blood of the martyrs not shed once for all,
The lives of the Saints not given once for all:
But the Son of Man is crucified always
And there shall be Martyrs and Saints.
And if blood of Martyrs is to flow on the steps
We must first build the steps;
And if the Temple is to be cast down
We must first build the Temple.

W.H. Davies: "Leisure"

W. H. Davies
Leisure

What is this life if, full of care,
We have no time to stand and stare?

No time to stand beneath the boughs,
And stare as long as sheep and cows:

No time to see, when woods we pass,
Where squirrels hide their nuts in grass:

No time to see, in broad daylight,
Streams full of stars, like skies at night:

No time to turn at Beauty's glance,
And watch her feet, how they can dance:

No time to wait till her mouth can
Enrich that smile her eyes began?

A poor life this if, full of care,
We have no time to stand and stare.

(Songs of Joy, 1911)

Ocio

¿Qué es esta vida si, llenos de ansiedad,
no hay tiempo de pararnos y observar?

¿No hay tiempo de pararnos debajo de las ramas,
y observar tan largamente como ovejas y vacas:
No hay tiempo de mirar, al pasar por los bosques,
dónde esconde la ardilla su nuez en la hierba:
No hay tiempo de mirar, a plena luz del día,
los torrentes de estrellas, como cielos de noche:

No hay tiempo de volvernos, a la vista de la Belleza,
y fijarnos en sus pies, en cómo pueden bailar:
No hay tiempo de esperar a que la boca de ella
enriquezca la sonrisa que empezaron sus ojos?
Miserable esta vida si, llenos de ansiedad,
no hay tiempo de pararnos y observar.

Se necesitaría un puente gigante sobre millones de arcos…

Victor Hugo
Le pont

J'avais devant les yeux les ténèbres. L'abîme
Qui n'a pas de rivage et qui n'a pas de cime,
Était là, morne, immense; et rien n'y remuait.
Je me sentais perdu dans l'infini muet.
Au fond, à travers l'ombre, impénétrable voile,
On apercevait Dieu comme une sombre étoile.
Je m'écriai: –Mon âme, ô mon âme! il faudrait,
Pour traverser ce gouffre où nul bord n'apparaît,
Et pour qu'en cette nuit jusqu'à ton Dieu tu marches,
Bâtir un pont géant sur des millions d'arches.
Qui le pourra jamais! Personne! Ô deuil! Effroi!
Pleure! –Un fantôme blanc se dressa devant moi,
Pendant que je jetai sur l'ombre un œil d'alarme,
Et ce fantôme avait la forme d'une larme;
C'était un front de vierge avec des mains d'enfant;
Il ressemblait au lys que la blancheur défend;
Ses mains en se joignant faisaient de la lumière.
Il me montra l'abîme où va toute poussière,
Si profond, que jamais un écho n'y répond;
Et me dit: – Si tu veux je bâtirai le pont.
Vers ce pâle inconnu je levai ma paupière.
–Quel est ton nom?, lui dis-je. Il me dit: –La prière.
(Les contemplations. VI, 1856)


Tenía las tinieblas delante de los ojos.
El abismo carente de orillas o de cima,
triste, inmenso, allí estaba; y nada se movía.
Me sentía perdido en el mudo infinito.
Entre la sombra, al fondo, impenetrable velo,
se percibía a Dios como un astro sombrío.

Grité: –¡Mi alma, oh mi alma!,
se necesitaría,
para pasar el piélago donde no se ven bordes,
y para que esta noche hasta tu Dios camines,
alzar un puente enorme sobre millones de arcos
.*
¡Quién lo podrá jamás! ¡Nadie! ¡Oh duelo! ¡Espanto!
¡Llora!–. Un espectro se elevó ante mí, blanco,
mientras un ojo de alarma yo a la sombra arrojaba,
y el espectro tenía la forma de una lágrima;
una frente de virgen con las manos de infante;
al lirio semejaba, de candor protegido;
al unirse sus manos una luz producían.
Me reveló el abismo adonde va todo polvo,
tan profundo, que nunca un eco allí responde;
y me dijo: –Si quieres, alzaré yo ese puente.
Hacia el pálido extraño levanté mis pestañas.
–¿Cuál es tu nombre?– dije. Me dijo: –La plegaria.


(*) Sugestiva la homonimia entre arches: "arcos de bóveda, arcadas (del puente)", y arches: "arcas (navíos de salvación)". (N.d.T.)









(Chillida. Peine de los vientos)

El placer desea la Eternidad

Friedrich Nietzsche
Also sprach Zarathustra

"Das trunkene Lied" (Kap. 12)

O Mensch! Gib acht!
Was spricht die tiefe Mitternacht?
"Ich schlief, ich schlief -,
"Aus tiefem Traum bin ich erwacht:
- "Die Welt ist tief,
"Und tiefer als der Tag gedacht.
"Tief ist ihr Weh -,
"Lust - tiefer noch als Herzeleid:
"Weh spricht: Vergeh!
"Doch alle Lust will Ewigkeit -,
"- will tiefe, tiefe Ewigkeit!"

¡Ay, hombre! ¡Presta atención!
¿Qué dice la profunda medianoche?
"Dormía, dormía-,
y de un profundo sueño me he despertado:
el mundo es profundo,
más profundo de lo que el día ha pensado.
Profundo es su dolor-,
Placer -más profundo aun que el sufrimiento:
el dolor dice: ¡adios!
Pero el placer desea eternidad-,
¡desea una profunda, profunda eternidad!"

De qué es carencia esta carencia



Di che è mancanza questa mancanza,
cuore,
che a un tratto ne sei pieno?
Di che? Rotta la diga
t'inonda e ti sommerge
la piena della tua indigenza.
Viene,
forse viene,
da oltre te
un richiamo
che ora perché agonizzi non ascolti.
Ma c'è, ne custodisce forza e canto
la musica perpetua... ritornerà.
Sii calmo.

(Mario Luzi, Sotto specie umana, 1999)


¿De qué es carencia esta carencia,
corazón,
que de golpe estás lleno de ella?
¿De qué? Roto el dique
te inunda y te sumerge
la plenitud de tu indigencia.
Viene,
acaso viene,
de más allá de ti
un reclamo
que ahora porque agonizas no escuchas.
Pero está, custodia su fuerza y su canto
la música perpetua… regresará.
Quédate calmo.

Edward Hopper: el tiempo y la luz

Chair Car, 1965.

Sun in an empty room, 1963.

Ventanas a la luz,
ventanas a la vida cotidiana

Rooms by the sea, 1951.

Automat, 1927.

Sunlight in a Cafeteria, 1958.

¡Nuevo sitio! www.capaneo.com.ar

Queridos amigos:

Estamos emigrando el blog a otra dirección. Mantendremos esta dirección sólo como una sección de poesía (dedicada a autores jóvenes) de la Revista Capaneo http://www.capaneo.com.ar/

Un abrazo,
El Capaneo



"Nosotros vamos a la caritativa para aprender a amar"

Fotos de la caritativa de CL Universitarios de La Plata
























"La palabra 'caridad' indica la naturaleza misma de Dios y, por tanto, desvela la naturaleza de todas las acciones que Dios realiza y de las relaciones que Dios establece: tierna comunicación de sí mismo, da el ser a todo, con conmoción. [...] 'Sed misericordiosos como el Padre que está en los cielos es misericordioso'. La perfección es esta conmoción en acto por las necesidades del hombre: necesidad de felicidad y de ser; de felicidad y de destino; de ser, de destino, de felicidad".

(Luigi Giussani, 1996. ¿Se puede vivir así?, cap. "La caridad", pp.244-245)

Song to Woody (Dylan)


I’m out here a thousand miles from my home

Walkin’ a road other men have gone down
I’m seein’ your world of people and things
Your paupers and peasants and princes and kings


Estoy aquí a mil millas de mi hogar

Por un camino que otros hombres recorrieron

Veo un mundo de personas y cosas

Tus pobres y labradores y príncipes y reyes

Hey, hey, Woody Guthrie, I wrote you a song
’Bout a funny ol’ world that’s a-comin’ along
Seems sick an’ it’s hungry, it’s tired an’ it’s torn
It looks like it’s a-dyin’ an’ it’s hardly been born


Hey, Hey, Woody Guthrie, te escribí una canción

sobre un viejo mundo curioso que se viene

parece enfermo y está hambriento, está cansado y desgarrado

parece que está muriendo y apenas nació

Hey, Woody Guthrie, but I know that you know
All the things that I’m a-sayin’ an’ a-many times more
I’m a-singin’ you the song, but I can’t sing enough
’Cause there’s not many men that done the things that you’ve done


Hey, Woody Guthrie, pero sé que vos sabés

todas las cosas que estoy diciendo y muchas más

Te canto la canción, pero sé que no puedo cantar lo suficiente

porque no hay muchos hombres que hayan hecho las cosas que vos hiciste

Here’s to Cisco an’ Sonny an’ Leadbelly too
An’ to all the good people that traveled with you
Here’s to the hearts and the hands of the men
That come with the dust and are gone with the wind


Esta es por Cisco y Sonny y Leadbelly también

y por todas las buenas gentes que viajaron con vos

Por los corazones y las manos de los hombres

que vinieron con el polvo y se fueron con el viento

I’m a-leavin’ tomorrow, but I could leave today
Somewhere down the road someday
The very last thing that I’d want to do
Is to say I’ve been hittin’ some hard travelin’ too


Parto mañana, pero podría partir hoy

a algún lugar por el camino algún día

la última cosa que quisiese hacer

es decir que yo también la estuve pasando mal viajando.



En su primer disco, Dylan hace 13 temas, casi todos versiones de canciones tradicionales o de otros, excepto dos, uno de ellos es este. Probablemente tuviese otros temas suyos –así lo dice él mismo en el documental No direction home–, pero eligió este para incluir en su primera grabación.


Tenía 21 años. ¡La conmoción que debía vivir: solo 21 años y tenía la oportunidad de grabar para Columbia Records! ¡La tensión que sentiría al elegir las canciones! Primer disco, quién sabe, quizás no grabase nunca más para una discográfica de la talla de Columbia. No existía todavía “Blowing in the wind” o “Like a Rolling Stone”, nadie lo conocía y tal vez nadie lo fuese a conocer al día siguiente fuera de los bares de Greenwich.


Primer disco, quizás el último, quién sabe. Y de las dos canciones suyas, una, esta, es un agradecimiento de corazón a su maestro, Woody Guthrie. Estaba agradecido por alguien, agradecido de haberlo encontrado, agradecido de que existiera, agradecido por sus canciones que según él “tenían un lance infinito de humanidad en ellas”.


¡El amor por encontrar un amigo! El cariño a una compañía para este camino hacia un hogar –”Estoy aquí fuera, a mil millas de mi hogar”–. Cuentan amigos de Dylan, que en esa época un fin de semana en que ellos se habían ido de su casa y Dylan había quedado allí sólo, llegó a robarles discos de Woody y escapó a toda velocidad. Los discos eran difíciles de conseguir y Dylan necesitaba escucharlos. Una compañía, sin embargo, frágil, de la que no somos dueños, “que viene con el polvo y se va con el viento”. Una compañía nuestra, pero que no nos pertenece. Se comprende la fragilidad, Dylan sabía que Woody estaba muriendo poco a poco y pronto no estaría más. Lo fue a visitar en esos años antes de grabar el disco. Estaba en un asilo, sólo. Le pidió a Dylan que le tocase algunos temas. ¿Cómo no sentir la fragilidad, la tristeza, la necesidad de cantar esa irremediable tristeza llena de afecto hacia su maestro, hacia su amigo? Si no se llora por los amigos que se van, di che pianger suoli, ¿con qué cosas llorás?


En la búsqueda de un hogar, en este mundo “que parece enfermo y está hambriento, que está cansado y desgarrado, que parece que está muriendo y apenas nació”, Dylan había encontrado un amigo de camino. Y en su primer disco, quién sabe, quizás el último, le cantó su agradecimiento: “Te canto una canción, pero sé que no canto lo suficiente, porque no muchos hombres han hecho lo que vos hiciste”.


La conmoción de encontrar alguien que vibre con las preguntas que yo vibro, que me ayude a decirlas, que me dé una melodía con la cual cantarlas, con el que puedo decir: no soy sólo yo el que siente las cosas así. Un punto desde el que poder empezar. ¡Qué difícil es empezar! Expertus potest credere, dice un antiguo himno medieval, sabe, quien hizo la experiencia.


"Barioná, el hijo del Trueno" de J.-P. Sartre

Puesta en escena en el Teatro El Globo (Buenos Aires, 21 de abril de 2010),

por el Grupo de Teatro "Les Amateurs". Directora: Nancy Fernández

Episodio del anuncio y canto festivo de los pastores







Invitación del Centro Cultural Charles Péguy

http://centroculturalcharlespeguy.org/2010/03/25/bariona-el-hijo-del-trueno/

¿Qué falta en la Universidad? Cada uno de nosotros

Nosotros estamos en la universidad porque queremos buscar libremente la verdad y queremos buscarla con otros. Esto tiene sus orígenes en el nacimiento medieval de la universidad. ¿Qué quiero hoy de la universidad? Hoy somos conscientes de que nuestra libertad necesita jugarse para que estos ideales sigan presentes. Ahora, ¿valen la pena estos ideales?

Pero, ¿qué significa en nuestra experiencia libertad para buscar la verdad?

En los pasillos de la universidad, el método que ronda es “escucho-copio-repito”, “profesor me firma la libreta”. ¿Es esto buscar la verdad? No pienso, vivo de opiniones: soy como una veleta en el viento. Pero nosotros hicimos experiencia de que alcanzar una verdad es otra cosa.

Busco la verdad, si amo las preguntas que la realidad despierta en mí sin censurar ninguna. Por ejemplo: le acerco un borrador de este volante a una amiga, lo lee y me dice: “no busco la verdad, solo voy a la universidad para tener más conocimiento”. Entonces me pregunto ¿para que voy yo a la universidad? Cuando encontramos la verdad hay un test que la verifica: es algo tan atractivo que cambio mis ideas ante la novedad que me presentan.

¿Puedo hacer esta búsqueda solo?

Si necesito de la verdad, hay necesidad de otro, porque la verdad nunca me la doy a mí mismo. La verdad aparece siempre como algo fascinante delante de mí, porque, si no, yo estaría satisfecho con lo que hago, con lo que tengo, con lo que sé, conmigo mismo. La libertad para asociarse es la libertad para seguir lo fascinante. Si no lo sigo lo pierdo; si sigo cualquier cosa, es igual a nada; si sigo lo fascinante, en cambio, empieza la aventura. Así fue como comenzó la universidad.

Deseamos estar en la universidad mirando nuestras preguntas a la cara. Nosotros encontramos una compañía en la cual nos ayudamos en esta búsqueda.

¡Queremos estar como protagonistas! ¿Y vos…?

A una compañía así, donde cada uno es querido por todo lo que es, es a lo que te invitamos.

Miércoles 31/03, 20hs

Subsuelo Aula 1 Facultad de Medicina

Paraguay 2155

CABA

Más grande que el pecado

LA CARTA DEL PAPA

Sería necesario reflexionar debidamente sobre las razones que han llevado a Benedicto XVI a escribir su Carta a los católicos de Irlanda. Y se podría hacer partiendo de los hechos, los números y los datos que –bien leídos– hablan de una realidad mucho más limitada de cuanto se desprende de la agresiva campaña mediática. O bien de las contradicciones de quienes, en los mismos periódicos, por un lado, acusan con razón ciertas atrocidades, pero pocas páginas después justifican cualquier cosa, especialmente en materia de sexo. Se podría, y sin duda serviría a comprender mejor el contexto de una Iglesia realmente bajo ataque, más allá de sus errores. Lo que ocurre es que el gesto humilde y valiente del Papa ha llevado todo más allá, hasta el corazón del problema.

La herida es evidente y grave hasta tal punto que le llevó a Cristo y a sus vicarios a pronunciar palabras terribles («El que escandalizare a uno de estos pequeños que creen en Mí, más le valdría que le atasen una piedra de molino al cuello y lo echasen al fondo del abismo (Mt. 18, 6)»). Hay suciedad, en la Iglesia. Lo dijo alto y claro el mismo Joseph Ratzinger en el Vía Crucis de hace cinco años, poco antes de ser Papa, y nunca ha dejado de recordarlo más tarde, con realismo. Hay pecado, también grave. Hay mal, y el abismo de dolor que el mal lleva dentro de sí. Y la exigencia de hacer todo lo posible –incluso con dureza– por detener ese mal y reparar ese dolor. El Papa lo está haciendo ya, y su Carta insiste en ello con fuerza, cuando pide a los culpables responder «ante Dios omnipotente, así como ante los tribunales».

Pero, precisamente por estas razones, el verdadero corazón del problema, el focus olvidado, es otro. Junto a todos los límites y dentro de la humanidad herida de la Iglesia, ¿existe o no algo más grande que el pecado? ¿Radicalmente más grande que el pecado? ¿Hay algo que puede romper la cadena inexorable de nuestro mal? ¿Algo que, como escribe el Pontífice, «tiene el poder de perdonar hasta el más grave pecado y de sacar provecho incluso del más terrible de los males»? «Ésta es la cuestión: Dios se ha conmovido por nuestra nada», recordaba don Giussani en la frase utilizada en el manifiesto de Pascua de CL: «No sólo eso, Dios se ha conmovido por nuestra traición, por nuestra tosca pobreza, olvidadiza y traidora, por nuestra mezquindad. Es una compasión, una piedad, una pasión. Ha tenido piedad de mí». Esto es lo que porta la Iglesia en el mundo, y no, ciertamente, por mérito propio, talento, y menos aún por coherencia de los suyos: la conmoción de Dios por nuestra mezquindad.

Algo más grande que nuestros límites. Lo único que es infinitamente más grande que nuestros límites. Si no se parte de allí, no se entiende nada de lo humano. Todo enloquece, literalmente. También a nosotros nos ha pasado que hemos esquivado esta conmoción, que la evitamos. A veces en la misma Iglesia se reduce la fe a una ética, y la moralidad a un intento imposible y solitario de cumplir las leyes, como si necesitar ese abrazo fuera algo de lo que avergonzarse. Pero si olvidamos a Cristo, si apartamos la medida radicalmente distinta que hoy Él introduce en el mundo, a través de la Iglesia, ya no nos quedan elementos para comprender y juzgar a la propia Iglesia.

Entonces es fácil confundir la atención a las víctimas y el respeto a su historia con un silencio connivente, y la prudencia hacia los culpables reales o presuntos –acusados tal vez basándose en rumores que surgieron después de décadas– con el deseo de «encubrir» (que, evidentemente, a veces existe). Se hace casi inevitable hablar neciamente de celibato sin tocar ni por asomo el valor real de la virginidad. Y se hace imposible comprender por qué la Iglesia puede ser dura y materna, al mismo tiempo, con los sacerdotes que yerran. Puede castigarlos con severidad y pedirles que cumplan su pena y reparen el mal (ya lo ha hecho, no sólo ahora; y lo hará, siempre), pero sin romper –si es posible– el hilo que le une a ellos, porque es lo único que puede redimirlos. Puede pedir a sus hijos «sed perfectos como vuestro Padre celestial», no pidiendo una impecabilidad imposible, sino reclamando a una tensión a vivir la misma misericordia con la que Dios nos abraza («sed misericordiosos como vuestro Padre que está en los cielos»).

Justo por esto la Iglesia puede educar. Y esto es, en el fondo, lo que le reprochan los que la están acusando («¿Veis cómo yerran los curas, y de qué modo tan horrible? ¿Cómo les vamos a confiar a nuestros hijos?»), como si su ser maestra dependiera totalmente de la coherencia de sus hijos, y no de Él. De Jesucristo. De la Presencia que –en medio de todos los errores y horrores cometidos– trae al mundo un abrazo como el del Hijo pródigo pintado por Chagall y que reproducimos en nuestro Cartel de Pascua. Allí, junto a la frase de Giussani, hay otra, de Benedicto XVI: «Convertirse a Cristo significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, nuestra exigencia de su perdón».

Helo aquí, el abrazo de Cristo, dentro de nuestra humanidad herida e indigente, y más fuerte que el mal que podamos cometer. Si la Iglesia –con todas sus limitaciones– no pudiese ofrecer este abrazo al mundo, incluso a las víctimas de esta barbarie, entonces sí que estaríamos perdidos. Porque el mal seguiría ahí, pero sería imposible vencerlo.


Comunión y Liberación
Marzo 2010