POETRIA MINOR

O "Los Poetas Menores" de El Capaneo:
un hermano menor, pero ruidoso e inquieto,
que quiere salir a jugar...


Abrimos esta sección de poetas jóvenes y desconocidos (algunos, aun para sí mismos), que decidió retoñar de las entrañas del gigante CAPANEO, alimentándose de su POETRIA MAIOR.

Poetria, para que puedan darse cita los ejercicios de creación y traducción poética de los amigos.

"Minor", como un gesto de reverencia conmovida que hacemos hacia los grandes poetas (porque reconocemos la grandeza), pero no menor en dignidad, porque surge del mismo palpitar humano del corazón.

Un seminarium, un "semillero": una escuela de poetas y traductores...
Para cuidar a los hermanos menores.


Revista Universitaria El Capaneo




T.S. Eliot. Coros de “La Roca”. Canto VIII

О Father we welcome your words.
And we will take heart for the future,
Remembering the past.
The heathen are come into thine inheritance,
And thy temple have they defiled.

Who is this that cometh from Edom?

He has trodden the wine-press alone.

There came one who spoke of the shame of Jerusalem
And the holy places defiled;
Peter the Hermit, scourging with words.
And among his hearers were a few good men,
Many who were evil,
And most who were neither.
Like all men in all places.

Some went from love of glory,
Some went who were restless and curious,
Some were rapacious and lustful.
Many left their bodies to the kites of Syria
Or sea-strewn along the routes;
Many left their souls in Syria,
Living on, sunken in moral corruption;
Many came back well broken,
Diseased and beggared, finding
A stranger at the door in possession:
Came home cracked by the sun of the East
And the seven deadly sins in Syria.

But our King did well at Acre.
And in spite of all the dishonour,
The broken standards, the broken lives,
The broken faith in one place or another,
There was something left that was more than the tales
Of old men on winter evenings.
Only the faith could have done what was good of it.
Whole faith of a few,
Part faith of many.
Not avarice, lechery, treachery,
Envy, sloth, gluttony, jealousy, pride:
It was not these that made the Crusades,
But these that unmade them.

Remember the faith that took men from home
At the call of a wandering preacher.
Our age is an age of moderate virtue
And of moderate vice
When men will not lay down the Cross
Because they will never assume it.
Yet nothing is impossible, nothing,
To men of faith and conviction.
Let us therefore make perfect our will.
О God, help us.



VIII

Oh Padre, damos la bienvenida a tus palabras.
Y reuniremos coraje para el futuro,
recordando el pasado.

Los paganos han llegado a tu heredad,
y tu templo han mancillado.

¿Quién es este que viene de Edom?

Ha pisado solo la uva en el lagar.

Vino uno que habló de la vergüenza de Jerusalén
y los santos lugares mancillados;
Pedro el Eremita, que flagelaba con palabras.
Y entre sus oyentes había unos pocos hombres buenos,
muchos que eran malos,
y los más que no eran ninguna de las dos cosas.
Como todos los hombres en todos los lugares.

Fueron algunos por amor a la gloria,
fueron algunos que eran inquietos y curiosos,
algunos eran rapaces y lascivos.
Muchos dejaron sus cuerpos a los milanos de Siria
o dispersados por el mar a lo largo de los viajes;
muchos dejaron sus almas en Siria,
continuando su vida, sumergidos en corrupción moral;
muchos volvieron bien destrozados,
enfermos y mendigantes, para encontrar
un extranjero a cargo en la puerta:
volvieron a casa cuarteados por el sol del Este
y los siete pecados mortales en Siria.

Pero nuestro Rey obró bien en Acre.
Y a pesar de todo el deshonor,
los estandartes rotos, las vidas rotas,
la fe rota en un lugar o en otro,
quedó algo que era más que relatos
de viejos en noches de invierno.
Sólo la fe pudo haber hecho lo que tuvo de bueno.
La fe entera de unos pocos,
la fe incompleta de muchos.
No la avaricia, lujuria, traición,
envidia, pereza, gula, celos, orgullo:
no fue esto lo que hizo las Cruzadas,
sino esto lo que las deshizo.

Recuerden la fe que sacó a los hombres de su casa
al clamor de un predicador errante.
Nuestra edad es una edad de virtud moderada
y de vicio moderado
en la que los hombres no depondrán la Cruz
porque nunca la asumirán.
Sin embargo, nada es imposible, nada,
para los hombres de fe y convicción.
Hagamos, por lo tanto, perfecta nuestra voluntad.
Oh Dios, ayúdanos.

1 comentario:

Lucas Esandi dijo...

«Many who were evil,
And most who were neither.
Like all men in all places.»

Estos versos me hacen acordar a los finales de Murder in the Cathedral del mismo autor, al coro de mujeres que dicen:

«Forgive us, O Lord, we acknowledge ourselves as type of the common man,
of the men and women who shut the door and sit by the fire;
Who fear the blessing of God, the loneliness of the night of God, the surrender required, the deprivation inflicted;
Who fear the injustice of men less than we fear the justice of God;
[...]
Less than we fear the love of God...»

¿Miedo a la justicia de Dios? ¿Miedo a Su amor?
Make perfect your will, then.
El Temor de Dios como premisa para la sabiduría veterotestamentaria es entendible, ¿pero temer Su amor también?

Otra cita para seguir explorando este gran autor...

Un abrazo!