POETRIA MINOR

O "Los Poetas Menores" de El Capaneo:
un hermano menor, pero ruidoso e inquieto,
que quiere salir a jugar...


Abrimos esta sección de poetas jóvenes y desconocidos (algunos, aun para sí mismos), que decidió retoñar de las entrañas del gigante CAPANEO, alimentándose de su POETRIA MAIOR.

Poetria, para que puedan darse cita los ejercicios de creación y traducción poética de los amigos.

"Minor", como un gesto de reverencia conmovida que hacemos hacia los grandes poetas (porque reconocemos la grandeza), pero no menor en dignidad, porque surge del mismo palpitar humano del corazón.

Un seminarium, un "semillero": una escuela de poetas y traductores...
Para cuidar a los hermanos menores.


Revista Universitaria El Capaneo




Volantes frente al Congreso de la Nación: un pueblo educado en la constructividad social

EL FRENO A UN PODER SIN RAZONES ES UN PUEBLO EDUCADO EN LA
CONSTRUCTIVIDAD SOCIAL

Las pruebas y dificultades que aparecen en la realidad histórica revelan qué es lo que verdaderamente sostenemos como importante, justo y verdadero. Por lo tanto, revelan nuestro verdadero interés supremo, y son una ocasión para educarnos.
No tenemos la pretensión de proponer otra solución técnica al debate sobre el conflicto del campo sino de identificar cuáles son los valores radicales en juego y proponer una forma de vida.

a) La concepción de la persona y el hombre: El hombre tiene valor en sí mismo y no porque es legitimado por las instituciones, por la mayoría o por lo que dice el poder. Cuando se olvida que el hombre es creado por Dios, es normal el riesgo de reducir a la persona a instrumento y esclavo del poder político de turno.

b) La concepción de la sociedad y del Estado: Protagonista de la vida pública es la sociedad, el pueblo (la gente que trabaja, los padres que educan a los hijos, quien tiene el deseo de construir y aportar algo a la sociedad, etc.). La gente, eligiendo a los gobernantes, no les delega este protagonismo por el período del mandato. El bien común no debe ser reemplazado por un proyecto impuesto por el Estado. La legitimidad del ejercicio del gobierno no implica que la sociedad toda deba acatar proyectos que atenten contra la sana, Libre y solidaria construcción social. Es la sociedad, no el gobierno del Estado, la que construye el bien común. La tarea de la función pública es favorecer, custodiar y orientar esta construcción, no sustituirla.
En este sentido proponemos la Doctrina social de la Iglesia que afirma todo esto llamándolo Principio de Subsidiariedad del estado y rechaza toda forma de centralización, de burocratización, de asistencialismo, de presencia injustificada y excesiva del Estado y del aparato publico , ya que interfieren indebidamente en aquello que es responsabilidad de las personas y de las organizaciones menores.

c) Valor y concepción del diálogo: El diálogo no es debilidad; por el contrario, cualquier solución rápida y aparentemente eficaz casi siempre genera violencia. En el diálogo es importante entender los intereses, exigencias en juego y no limitarse a un choque de posiciones, porque así se olvidan las personas concretas y se desconoce cualquier razonabilidad o justicia en reclamos, opiniones o llamados a la revisión de lo actuado, descalificando al interlocutor, pero sin atreverse a confrontar la verdad de estos reclamos. Hacemos nuestro el juicio de los Obispos: "la solución solo puede encaminarse mediante gestos de grandeza y una vigencia aún más plena de las instituciones de la República".

d) El valor de la paz social: Tarea de los gobernantes es buscar la pacificación social, y no insistir en ahondar las diferencias y colocar a todo aquel que no se pliegue al proyecto oficial en la vereda de los enemigos del pueblo.
En este tiempo de confusión, es necesario mirar aquellos lugares donde el pueblo es educado en una pasión por la verdad en libertad, solidario con todo aquel que encontremos en el camino.
Lugares que, teniendo como principal interés la persona concreta, permiten sostener esta esperanza de edificar una casa más habitable para el hombre libre, constructor inclaudicable, en busca de su destino. Necesitamos un Estado que favorezca y reconozca la dignidad de todos los ciudadanos, que no intente suplantarlos en el ejercicio de su libertad creativa.

MOVIMIENTO ECLESIAL COMUNIÓN Y LIBERACIÓN - Julio 2008
secretaria.baires@cl.org.ar

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